martes, 29 de marzo de 2011

Día "cero"

Hoy doy comienzo este blog, su única pretensión es la de servir de diario de viaje a una de mis pasiones, la fotografía. Fotografía entendida en su versión más tradicional, es decir la fotografía argéntica o fotografía química.
¿Por qué en pleno siglo XXI y con la fotografía digital consolidada mirar hacia atrás? ¿Por qué "complicarse la vida" con la foto argéntica si la digital nos permite una inmediatez y una flexibilidad que no nos permite la química? La respuesta no es clara, quizá sea porque la química la siento más humana, más palpable, más orgánica.
La digital existe en un mundo virtual, sí, es cierto, la podemos apreciar en una pantalla de un ordenador o en una copia impresa, pero para mí no transmite lo mismo. Una copia digital no tiene nada que ver con una buena copia química. Es quizá en este terreno donde se debe comparar ambos mundos y evitar esas disputas insostenibles si una es mejor que la otra.
Desde mi punto de vista el digital gana en el mundo virtual (léase internet) y la química gana en el mundo real (léase una copia física) Sin embrago ámbas están a nuestra disposición para el hecho más importante, crear imágenes, a veces fidedignas y a veces alejadas de la realidad. ¿Qué más podemos pedir?

 En la foto una Agfa Isolette I de medio formato 6x6